mar. Nov 19th, 2019

Guía práctica para entrar al mundo del reciclaje (y quedarte en él)

Chile lidera la región en cuanto a producción de basura per cápita. Como no estamos nada orgullosos de esa cifra, en El Definido queremos describirte cuáles son los primeros pasos para ponerte, de una vez por todas, a reciclar.

Sentirte culpable por la cantidad de basura que produces al día, es el primer paso. Aunque nunca hayas hecho nada al respecto, aunque saques 20 bolsas plásticas cada vez que vas al supermercado, no sepas lo que es una compostera y creas que los tachos de colores que hay en la plaza son una nueva máquina para ejercitarse que puso la “muni”. Si pese a todo esto, tu conciencia te remuerde y sabes que estás haciendo algo mal, contribuyendo a que este planeta se vuelva cada vez un lugar más sucio y menos habitable, estás a tiempo de cambiar.

Si aún no te convences, quizás esto lo hagacada chileno produce 456 kilogramos de basura al año, quedando por encima de Brasil (383 kg.), Uruguay (376 kg.), Panamá (343 kg.) y Argentina (341 kg.). Somos un gran y largo basurero en el extremo suroeste de América del Sur, ¿vamos a seguir contribuyendo a que el problema se agrande?

No significa que de un día para otro nos convirtamos en el coipo de la Conaf (Foretsín), pero sí dar pequeños pasos que nos ayudarán a reducir nuestros desechos y comenzar un estilo de vida mucho más consciente. Aquí, un primer empujoncito para empezar.

Lo básico: reducir, reutilizar y reciclar

Es bastante lógico pensar que los grandes, medianos y pequeños productores, deberían ser conscientes del problema de la basura y contemplar, en sus procesos, el reciclaje. Como señala Gonzalo Muñoz, cofundador de TriCiclos, “es un error que una empresa no conciba en el momento en que diseña su producto, el hecho de que puede terminar en un lugar tan poco deseable como un vertedero”.

Pero la gran mayoría de consumidores no pueden quedarse pasivos ante la realidad que tienen ante sus ojos; hay que hacerse cargo y cambiar los hábitos de desecho de basura en cada hogar. Lo más básico para comenzar, es entender que una acción ecológica está compuesta por tres variables (también conocidas como “las tres erres”):

Reducir: hacer uso de la menor cantidad de recursos naturales posibles, es decir, consumir de manera sostenible. Por ejemplo, no dejar la llave del baño abierta, ver qué alimentos se están botando en tu casa y comprar menos, andar en bicicleta o transporte público, no abusar de los sistemas de climatización de los hogares o preferir imprimir hojas por las dos caras.

Reutilizar: darle a cada producto una vida útil lo más larga posible, logrando así reducir tus desechos. Por ejemplo, regalar tu ropa en vez de botarla, comprar anteojos usados en tiendas de segunda mano, regalar tu computador antiguo a alguien que lo necesite o motivarte con la implementación de algún sistema de reutilización de aguas grises(usadas) en tu casa.

Reciclaje: la más popular y conocida de todas las “erres”. Consiste en aprovechar los materiales de los productos que ya no vas a utilizar, para darles un nuevo uso. Así, el ciclo de vida de los productos se hace circular (producción, uso, reciclaje y reutilización) y reducimos de manera considerable nuestros desechos diarios y, por ende, la basura en los vertederos.

Reciclaje: ser activamente sustentable

Lo primero que debes hacer si te decidiste a reciclar en tu casa o en tu oficina, es averiguar dónde existen puntos limpios cerca. Con puntos limpios nos referimos a lugares públicos en donde se pueden depositar los elementos reciclables. Hay muchas comunas que cuentan con este tipo de sitios, las que a su vez se encargan luego de transportar todo el material a plantas de reciclaje u organizaciones de beneficencia que aprovechan estos residuos. Aunque también hay empresas dedicadas al reciclaje que disponen de puntos limpios en distintos lugares de la ciudad o que cobran por pasarlos a buscar a tu casa.

Esta parte del trabajo depende de ti: averiguar con amigos o vecinos, preguntar en tu supermercado más cercano, llamar a tu municipalidad, meterte a Internet e investigar dónde puedes dejar tus residuos para que sean utilizados, etc. Aquí una guía realizada por Plataforma Urbana para la ciudad de Santiago que puede serte muy útil (pero, ojo, puede haber más de lo que está aquí señalado y puede estar desactualizada).

Luego de tener ubicado tu punto limpio más cercano, anda, conócelo y anota qué tipos de residuos reciben. Cada contenedor, marcado con un color diferente, alberga distintos materiales: plásticos, vidrios, papel, etc. En tu casa debes replicar esos mismos contenedores en cajas o tachos dedicados especialmente a cada material.

Organízate, dispón un lugar ordenado para reciclar en tu patio o reserva algunos estantes de la cocina para ello. Píntalos de los mismos colores y, si tienes hijos, pídeles que te ayuden, así los ayudarás a ser conscientes desde chicos.

¿Qué se puede reciclar?

En general, estos son los materiales más recibidos en los puntos limpios dispuestos en las ciudades:

Para el caso de los plásticos, no todos son reciclables y, dentro de los que lo son, no todos se procesan de la misma forma, pues se trata de materiales distintos. Que no te suene complicado, simplemente debes buscar en los envases un número rodeado de tres flechas. Los que son reciclables y se reciben en los puntos limpios son: Pet (1), PE (2), PE(4) y PP(5).

  • Plástico Pet (1): Botellas desechables de bebidas, jugos y agua. Envases tipo “almeja” de frutas y ensaladas. Y también los envases plásticos en que vienen las tortas y la pastelería comprada en supermercados.
  • Plásticos PE y PP (2, 4 y 5): Envases de detergente, shampoo, lácteos y bidones. Bolsas de supermercado, de tiendas o papas fritas. Film y tapas plásticas.
  • Vidrio: Botellas, vasos y frascos.
  • Papel y cartón: Papel blanco con o sin tinta, papel de cuaderno,diarios, revistas, boletas y folletos. Papel café y cartulinas. Cartón o cilindros de papel higiénico y absorbente.
  • Tetra y metales: Latas de bebidas, cervezas y jugos. Latas de conserva y tapas metálicas. Envases de tetra como la leche, el vino en caja y los jugos. Los tubos de papas fritas (aplasta las latas y los envases de tetra para que ocupen menos espacio en tu contenedor).
  • Cartridges y toner: Cartuchos de tinta para la impresora.
  • Electrodomésticos
  • Telas y ropa
  • Medicamentos vencidos
  • Monitores y televisores
  • Pilas y baterías

Una vez que comiences con la práctica del reciclaje, te darás cuenta que se te hará un hábito automático, ya no pensarás “¿esto es Pet o PP?”, porque reconocerás cada envase. Una vez a la semana, anda a tu punto limpio más cercano, deshazte de los residuos que te sobran y dales un buen y sostenible uso social.

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